Sólo me queda mi clon. Con él paseo en la playa vacía de la mano. caminamos entre las rocas. Mi clon y yo....
Mi clon sabe que somos la misma persona, pero no le importa. Prepara el cocido a las mil maravillas. como a nosotros nos gusta.
No tenemos visitas. Tan sólo algunos pájaros al pie del acantilado. Mi clon los contempla cariacontecido, como si nos fueran a robar el tiempo.
No tengo otra cosa más que mi clon. Acaricia mi pelo en la terraza. Le gusta cuidar de los geranios.
Hace tiempo que hemos olvidado si el es mi clon o si yo soy su clon. Ya no importa.
Solemos pescar en el acantilado. A él le gusta encaramarse a las rocas más peligrosas para arrancar percebes. Los percebes nacen apiñados en la roca como seres de otro mundo. Nos los comemos.
A mi clon le gustan los percebes. Y a mi también.
Bienvenido... Seguiré tus andanzas blogueras
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