lunes 14 de septiembre de 2009

Huyamos...!!!

Percebe - Furiosos devoradores de percebes puedo ver en lontananza…

Enebrales - Puede usted estar tranquilo. A mis chicas y a mi nos repugnan los percebes…

Percebe - Gracias por lo que me toca

Enebrales - Bueno, no se ofenda, quiero decir que no solemos comerlos…

Percebe - Comprendo que no siente asco por mí como percebe, sino como objeto de deleite gastronómico.

Enebrales - Se explica usted como un libro abierto. Me pregunto cuál es el origen de su florido verbo.

Percebe - Nací junto a un colector de aguas fecales. Eso facilita mucho el desarrollo de un percebe.

Cuatro Putas - ¡Qué asco!

Percebe - No era un buen barrio… ¡Diantres! Esos tipos vienen hacia aquí. Si me ven estoy perdido.

Fulgurita - ¡Huyamos! La vida de un percebe honrado está en la picota.

Enebrales - No lejos de aquí está el lupanar donde conocí a éstas chicas… será un escondite perfecto

Percebe - ¡No perdamos más tiempo!

Enebrales - Chicas, entretened a esos tipos.

Cuatro Putas - Pan comido.

Se van Fulgurita, el Percebe y Don Enebrales rumbo a la casa de lenocinio

Cuatro Putas - Tengo un jardín en mi casa
Que es la mar de rebonito
Pero no hay quien me lo riegue
Y lo tengo muy sequito.
Aunque no soy jardinera
Y me cansa el trabajar,
Por la noche, aunque no quiera
Yo lo tengo que regar.
No encuentro ni un jardinero
Y es el caso extraordinario.
Entre tanto caballero
¿No hay ningún voluntario? *

Clon - No

Aurelio - Yo tampoco. Ya tengo bastante con mi clon.

Cuatro Putas - Pero, al menos sabréis jugar a los chinos…

Clon - Ah eso si

Aurelio - Nos encanta

Clon - Pero entre dos es un coñazo

Cuatro Putas - Entre seis es mucho mejor ¿Qué nos jugamos?

Clon - Pues los cuartos, qué si no…

Y se pusieron los seis a jugarse los cuartos a los chinos…


* (N. del A) Famoso cuplé al que puso música Vicente Lleó, procede de la zarzuela “La alegre trompetería” escrita en 1907 por Antonio Paso.








viernes 11 de septiembre de 2009

FULGURITA, UN PERCEBE, UN ANCIANO Y CUATRO PUTAS





Percebe- Me pregunto… ¿por qué los hombres están acostumbrados a ir con putas?

Fulgurita - Es verdad. Si se sienten tristes o solos…

Percebe - Deprimidos…

Fulgurita - O quieren animar a un amigo, que lo dejó la novia…

Percebe - Se van con putas.

Fulgurita - Es lo mejor. Les cuentan sus penas, beben…

Percebe - Los psicólogos son más caros. Lo sé por experiencia.

Fulgurita - No sabía que los percebes fueran al psicólogo…

Percebe - Algunos. Yo sufro mucho. La roca en la que nací estaba llena de mejillones. Lo pasé fatal en el colegio.

Fulgurita - Lo siento…

Percebe - Es agua pasada. Ahora soy un percebe de provecho.

Fulgurita - ¿Se habrá ido don Enebrales de putas?

Percebe - Seguramente. A su edad es lo más normal.

Fulgurita - A lo mejor le da un pasmo. Está delicado del corazón y no le conviene alterarse con frivolidades.

Percebe - Allí a lo lejos se ve una fiesta muy animada. Puede que sea tu anciano patrón. O puede que nos inviten a unirnos.

Fulgurita - Tengo miedo

Percebe - No seas mojigata. Estás en edad de merecer y una fiesta a la vera de la mar no te hará ningún daño.

Fulgurita - Eres un sátiro. Quieres ir porque hay putas. Eres como todos. (llora)

Percebe - Ay venga, no te apures. Ya verás como encontramos al vejete.

Fulgurita - ¿Tu crees?

Percebe - Seguro (Se van hacia la fiesta)
Al acercarse, descubren a Don Enebrales Bailando el reguetón con cuatro señoritas ligeras tanto de ropa como de cascos.




Fulgurita - ¡Don Enebrales! Pero ¿qué es este jolgorio? ¿usted entregado a la vida disoluta? Usted que es nuestro guía, la reserva espiritual de occidente, el epítome de la serenidad y rostro de la sabiduría… ¡Pierdo el conocimiento!

Cuatro Putas - (cantando) Meneo para arriba, meneo para abajo
Se me acerca el vejete y me toca el pispajo
Perreo con la boca, la mosca con el rabo
Si me lo das caliente yo voy y me lo trago…

Enebrales - ¡Fulgurita! ¡Luz de mi vida! ¡Alegría de mi senectud! No te esperaba… No te apures por estas chicas, es que son de idiosincrasia alegre de por sí.

Fulgurita - Pero… ¡son putas!

Percebe - Parecen putas

Cuatro Putas - Somos putas

Enebrales - Es verdad, son auténticas hetairas.

Fulgurita - ¿Qué dirá la señora marquesa?

Enebrales - La señora marquesa sólo se ocupa de su caniche. En lo que a mi respecta, podría fenecer en una cuneta.

Percebe - La señorita estaba muy preocupada por usted.

Enebrales - Pues estoy perfectamente.


Por el fondo de la playa pasean de la mano dos hombres exactamente iguales.


jueves 10 de septiembre de 2009

Mi clon y yo


Sólo me queda mi clon. Con él paseo en la playa vacía de la mano. caminamos entre las rocas. Mi clon y yo....


Mi clon sabe que somos la misma persona, pero no le importa. Prepara el cocido a las mil maravillas. como a nosotros nos gusta.


No tenemos visitas. Tan sólo algunos pájaros al pie del acantilado. Mi clon los contempla cariacontecido, como si nos fueran a robar el tiempo.


No tengo otra cosa más que mi clon. Acaricia mi pelo en la terraza. Le gusta cuidar de los geranios.


Hace tiempo que hemos olvidado si el es mi clon o si yo soy su clon. Ya no importa.


Solemos pescar en el acantilado. A él le gusta encaramarse a las rocas más peligrosas para arrancar percebes. Los percebes nacen apiñados en la roca como seres de otro mundo. Nos los comemos.


A mi clon le gustan los percebes. Y a mi también.

miércoles 9 de septiembre de 2009

Rosamundo, Fulgurita, un Percebe


Rosamundo - Terrible misión la nuestra Fulgurita

Fulgurita - Terrible misión Rosamundo

Rosamundo - Hay que hallar al Don Enebrales que se ha venido a dar un baño

Fulgurita - Y no ha aparecido en dos días

Rosamundo - Con lo caprichoso que es el

Fulgurita - A lo mejor esta merendando tan tranquilo

Rosamundo - O se ha abstraído tocando la corneta, su gran pasión desde niño

Fulgurita - Tal vez se ha embarcado en un barco pesquero Noruego, con lo caprichoso que es…

Rosamundo - Don Enebrales…

Fulgurita - Lo último que dijo en el palacio…

Rosamundo - Voy a darme un baño

Fulgurita - Y hasta hoy.

Rosamundo - Qué habrá sido de él…

Fulgurita - Somos almas en pena sin él

Rosamundo - Su vara y su cayado me infunden aliento…

Fulgurita - Su vara y su cayado nos sosiegan

Rosamundo - El mar está encabritado

Fulgurita - Don Enebrales nada como los peces

Rosamundo - A pesar de su provecta edad

Fulgurita - A pesar de sus largas barbas

Rosamundo - ¿Dónde estará?

Fulgurita - Un gran hombre

Rosamundo - Los grandes hombres no desaparecen así como así

Fulgurita - ¿Y cómo desaparecen?

Rosamundo - Entre grandes quebrantos

Fulgurita - Pues aquí sólo hay piedras

Rosamundo - Es verdad. Entonces aquí no ha sido

Fulgurita - Aquí solía bañarse con su calzón de rayas ¡No puede estar muy lejos!

Rosamundo - Tienes razón. ¡Busquemos! (buscan, rebuscan, requetebuscan)

Fulgurita - Nada

Rosamundo - Todo esto no es más que una pérdida de tiempo. Don Enebrales está jugando al escondite con nosotros. Yo me vuelvo para casa estoy harto.

Fulgurita - Vale, pues yo seguiré buscando. Ya verás como lo encuentro y te tienes que chinchar

Rosamundo - Adiós Fulgurita (se va)

Fulgurita - Adiós Rosamundo. ¡Don Enebrales! ¿Dónde estará?

Aparece un Percebe

Percebe - ¿Dónde estará? Hum, qué le pudo pasar

Fulgurita - Cielos, un percebe que habla

Percebe - No sólo hablo. Soy un percebe muy preparado

Fulgurita - No me cabe duda señor percebe. Estoy buscando a un señor muy viejo que se ha perdido

Percebe - Esto es sin duda trabajo para un percebe. Te ayudare, jovencita

Fulgurita - ¡Que percebe más gentil! (se van)